Un programa de televisión británico enseña a practicar sexo

20 minutos

La mojigatería de muchos espectadores ingleses del programa matutino This Morning se ha visto agredida por los cursillos prácticos de sexo que de repente se dan en un espacio que solía, hasta ahora, limitarse a los cursos de cocina y los desfiles de moda.

“Horario infantil”

Los cursos de sexo consisten en resolver las dudas sexuales de los espectadores. ¿Cómo ponerse si la diferencia de altura es muy grande? ¿Qué hacer si uno está cansado? Para ello, una pareja de actores practica posturas sexuales que tratan de enseñar a los espectadores preocupados por la salud sexual de su relación.

Estos cursillos prácticos van acompañados de testimonios, así como de consejos para mejorar la vida sexual de los telespectadores que a esa hora están sentados en el sofá. Hasta ahí todo más o menos bien, pero el problema es que “a esas horas hay muchos niños viendo la televisión”, según un espectador.  Es mejor que los niños vean cuerpos perfectos paseándose en ropa interior o de baño, dejando claro cuál es el canon de belleza de esta sociedad.

Pero… ¿cómo?, ¿un programa de televisión que se llama This Morning lo ven los niños? ¿De qué niños hablamos? ¿De los chavales que pasan la mañana en el cole, o de los adolescentes que van al instituto? Vamos, que hace aguas por todas partes el argumento de que es horario infantil. Es posible que el problema sí venga de que el horario no es el adecuado… Y es que quienes ven la tele a esa hora igual no quieren ver esas “cochinadas” y “perversiones”.

El programa, según parece, habla de sexo de manera directa, respetuosa y didáctica. Es decir, comparado con lo que se ve en los informativos (esos sí que los suelen ver los chavales), la cosa es bastante instructiva e incluso recomendable. Otra cosa es discutir si es mejor aprender sobre sexo viendo la tele o hablando con los amigos… O directamente viviendo la poesía entre las sábanas, en el campo o en un rincón oscuro de la ciudad.

En definitiva, que el programa ni lo ven los niños, ni es para tanto, comparado con lo que sale en la tele. Si hay algún problema real en todo esto no son cuestiones de moral (qué hipócrita, por otra parte), sino de falta de comunicación real entre la gente, que parece que necesitamos que la tele nos diga cómo hacer estas cosas…

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