A otro lado a vivir del cuento, Lorenzo de Bélgica

La crisis económica mundial ya tiene a su primera víctima real. Ha sido en Bélgica y se llama Lorenzo. El tercer y último hijo de los reyes Alberto II y Fabiola se ha quedado sin sus 350 mil euros anuales.

Vago y vividor

Lorenzo tiene 45 años y no ha trabajado en su vida. Mal estudiante en el Bachillerato y en la Academia Militar, pronto asustó por sus costumbres libertinas a los responsables de asegurar la estabilidad del Estado.

Tanto es así que es posible que la derogación de la Ley Sálica se debiera al miedo que suscitaba tan sólo pensar que a su hermano mayor, Felipe, le pudiera pasar algo y fuera Lorenzo el encargado de reinar en Bélgica.

Con la crisis económica mundial agudizándose cada vez más, los parlamentarios belgas decidieron que era momento de reducir el gasto público. Seguramente para justificar recortes en partidas de gasto social o para dar ejemplo, atacaron primero a la Familia Real. Sólo recibirán dinero público el rey Alberto II, el heredero Felipe y la reina madre Fabiola.

Lorenzo de Bélgica, acostumbrado a recibir al año la friolera de 350 mil euros, se encuentra sin experiencia y buscando trabajo. ¿Le costará mucho esfuerzo acostumbrarse a una vida en la que es imposible pagar una multa por saltarse con un Ferrari un semáforo en rojo en pleno centro de Bruselas?

Un comentario en “A otro lado a vivir del cuento, Lorenzo de Bélgica

  1. Carlos
    14/04/2009 at 18:10

    Las familias reales aportan gran estabilidad a sus países. Los belgas no deberían tomarse estas cosas a pitorreo y conseguirle alguna colocación diplomática o similar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *